El FMI recomienda a los países la adopción de políticas fiscales “inteligentes” que promuevan el crecimiento y protejan las personas que son perjudicadas por este

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, señala que la automatización de la producción provocará la pérdida de dos terceras partes de los empleos de países de economías emergentes.

También los trabajadores de los países desarrollados podrían verse afectados negativamente. Por ejemplo, se afirma que un aumento del salario mínimo federal por hora en los Estados Unidos de 7.25 dólares a 15 dólares destruiría empleo, elevando la inversión en equipos que automatizarían la operación de los negocios. Ese tipo de declaración la realizan representantes de cadenas de restaurantes de comida rápida, que constituyen la puerta de entrada al mercado laboral estadounidense de muchos jóvenes.

Ese pronóstico sobre la pérdida de empleo es preocupante porque la innovación tecnológica debería ser compatible con la mejora de las condiciones de vida de la población. Para que el crecimiento económico sea incluyente debe mejorarse el nivel educativo de los trabajadores. Esto les permitiría aprovechar las nuevas tecnologías y traducir el aumento de la productividad laboral en mayores ingresos.

El FMI recomienda a los países la adopción de políticas fiscales “inteligentes” que promuevan el crecimiento y que protejan a las personas que son perjudicadas por ese crecimiento. El aumento de la inversión pública, la recalificación laboral y la mejora del sistema tributario promueven la expansión económica. Y añaden que, debido a las restricciones presupuestarias y el nivel de endeudamiento público, es imprescindible que los gobiernos aprendan a hacer más con menos dinero.