No es la primera vez que aparece el nombre Shakira en la prensa

Shakira es una de las personalidades envueltas en el escándalo de los Paradise Papers. El Confidencial confirmó la noticia este martes después de hacer público que la cantante colombiana trasladó a la sociedad offshore de Malta Tournesol Limited sus derechos musicales, que están valorados en 31,6 millones de euros.

La empresa, propietaria a su vez de la entidad de Luxemburgo ACE Entertainment, recibió los derechos de “activos musicales, derechos intelectuales y marcas” en julio de 2009. La sociedad aumentó su capital en un euro (su capital pasó a valer 3.020.001€), pero con una prima de emisión asociada de 31.637.050 euros.

‘Malta Tournesol Limited’ recibió los derechos de “activos musicales, derechos intelectuales y marcas” de la artista en julio de 200

Uno de los abogados de la vocalista de Barranquilla, Ezequiel Camerini, ha respondido contundentemente a tales acusaciones asegurando que “el holding maltés Tournesol Limited cumple con todos los requisitos legales para operar como tal. Toda la información correspondiente a esta entidad es pública y transparente”.

El letrado, que admite la residencia de Shakira en Barcelona, justifica el domicilio de la artista en un paraíso fiscal, ya que “ella como artista internacional ha tenido diferentes residencias a lo largo de su vida profesional, estando siempre en total cumplimiento de las leyes de todas las jurisdicciones en las que reside”.

El holding maltés cumple con todos los requisitos legales para operar como tal. Toda la información correspondiente a esta entidad es pública y transparente”

No es la primera vez que aparece el nombre de la sociedad maltesa de Shakira en la prensa, pues ya había sido publicado en varios diarios británicos en 2013.

Incluso llegó a aparecer en la demanda que presentó su ex pareja, el empresario argentino Antonio de la Rúa, en la que exigió a la cantante 100 millones de dólares por los beneficios de sus negocios conjuntos, algo que no consiguió pese a ser director de la entidad entre 2008 y 2011, pues en los documentos la artista aparecía como única accionista.

Precisamente fue 2011 el año en que la pareja finalizó su relación sentimental y profesional.

Malta y Luxemburgo son países donde hay registradas miles de sociedades sin actividad alguna, lo que es propio de jurisdicciones opacas que favorecen la elusión y la evasión fiscal. En el caso de Malta, el tipo del impuesto de sociedades maltés es en principio del 35%, el más elevado de la UE.

Pero si los accionistas de la empresa no residen en la isla mediterránea o sus actividades económicas no se llevan a cabo en su suelo, el sistema de tributación permite que al final la tasa efectiva se reduzca a sólo el 5%.

 

Fuente: La Vanguardia