Una nueva audiencia fue programada para marzo por el juez del caso

NUEVA YORK.- El dominicano Steven Toro, de 22 años de edad y quien accidentalmente mató en New Hampshire a la niña Jaydee Soto Díaz, de 11 y huyó del área, fue acusado de abandonar la escena del accidente en la Corte Superior de Salem en New Hampshire.

Una nueva audiencia fue programada para marzo por el juez del caso, donde se buscará concluir con el proceso.

Toro arrolló a la menor en el poblado de Methuen el 7 de septiembre de 2017, a bordo de un carro Nissan Sentra en la calle Broadway.

Fue procesado por un cargo único de abandonar la escena de un accidente con lesiones personales, causando una  muerte.

Toro fue acusado por un Gran Jurado del condado de Essex por el cargo, el 3 de noviembre, por lo que fue procesado en la Corte Superior ayer  martes.

El fiscal adjunto AJ Camelio solicitó que Toro sea retenido sin fianza y que se celebre una conferencia de cabildeo para el 15 de marzo.

Toro estaba parado en el área de prisioneros, flanqueado por su abogado defensor, Stephen Wright.

En una conferencia en el lobby, el fiscal y el abogado defensor discutieron posibles condenas y un acuerdo de culpabilidad con un juez.

“Durante una conferencia de lobby, el fiscal y el abogado defensor ofrecen recomendaciones de sentencia a un juez”, escribió Carrie Kimball Monahan, vocera del fiscal del distrito Jonathan Blodgett, en un correo electrónico después de la lectura de los cargos.

El 7 de septiembre, alrededor de las 9:45 de la noche,  Jaydee estaba cruzando la calle Broadway en Methuen con su padrastro cuando Toro la atropelló.

Él huyó de la escena del accidente y su madre le dijo a la policía que lo hizo porque tenía miedo, según el informe de la policía.

Fue arrestado dos días después del accidente.

Inicialmente Toro fue arrestado y acusado de homicidio de vehículos de motor, operación negligente, exceso de velocidad y cargos relacionados con un vehículos motorizado.

Sin embargo, fue acusado de abandonar la escena de un accidente después de que los investigadores consideraran que el accidente fue  inevitable.

La reconstrucción policial del accidente mostró falta de iluminación  en la zona, lo que impidió que el conductor evitara el accidente. Y sin un video claro de la escena, las autoridades no pudieron precisar la velocidad de Toro, explicó la policía.

“La investigación posterior, que incluyó una nueva reconstrucción de la policía estatal de Massachusetts y la policía de Methuen, concluyó que el atropellamiento fue inevitable”, según una declaración emitida el 3 de noviembre de 2017 por el fiscal Blodgett.

El cargo de abandonar la escena de un accidente con lesiones personales, que resultan en muerte, conlleva un máximo de condenas de dos años y medios  en una cárcel municipal o 10 años en una prisión estatal, multas y la posible pérdida de la licencia por tres años.

El fuerte impacto del vehículo a la niña, la  arrojó contra una yipeta Honda CRV que viajaba en la dirección opuesta.

El conductor de la Honda se detuvo mientras Toro, no lo hizo, dijo la policía.

El acusado  tiene un historial criminal y de violaciones de tránsito que incluyen suspensiones de su licencia de manejar.

Por Miguel Cruz Tejada