Luis Pérez, quien en su cuello exhibe un tatuaje con la palabra “Matar o Morir”

NUEVA YORK. -El mexicano con estatus ilegal en Estados Unidos, Luis Rodrigo Pérez, y su novia Dalia García, ambos de 23 años de edad, fueron capturados en Missouri y acusados de tres asesinatos, después que el inmigrante fue liberado de una cárcel en Nueva Jersey, caso que ha generado un enfrentamiento entre la policía migratoria y las autoridades estatales de ese estado.

Pérez, quien en su cuello exhibe un tatuaje con la palabra “Matar o Morir”, se desplazó a Missouri, luego de ser excarcelado en Nueva Jersey, donde asesinó las víctimas a balazos. La Policía de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dijo ayer miércoles que había solicitado la entrega de Pérez, después de cumplir una sentencia a comienzos de este año, por crímenes violentos, pero que las autoridades del condado Middlesex en Nueva Jersey, hicieron caso omiso.

“Esta tragedia podría haberse evitado si no hubiera sido por la política imprudente requerido de la cárcel del condado de Middlesex por los funcionarios del condado,” John Tsoukaris, Director de la Oficina de Deportaciones (ERO) en Newark, según el comunicado.

Pérez y su novia, que aún vive en New Brunswick, han sido acusados ​​en relación con los tres asesinatos en Missouri.

El mexicano mató a tiros a Aaron Hampton (Joshua) y Steven Marler el primero de noviembre y a Sabrina Starr, que murió de múltiples heridas de balas, el 3 de noviembre.

Además, Pérez se enfrenta a dos cargos de asalto en primer grado por presuntamente disparar a otras dos víctimas, que sobrevivieron, el primero de noviembre. Su novia, ha sido acusada de manipulación de pruebas físicas para la destrucción de evidencias, y se le impuso una fianza de $75.000 dólares.

García, que había llegado en Springfield (Missouri) en un autobús de la empresa Greyhound el 2 de noviembre, admitió a la policía que había quemado la ropa de Pérez con manchas de sangre, cerca de una estación de servicio el 5 de noviembre. García dijo a la policía que se trataba de una situación en la que era “matar o morir”, dice la declaración jurada.

La ola de violencia comenzó después de que Pérez fue expulsado de un hogar donde vivía con las dos primeras víctimas, de acuerdo con documentos de la corte. Pérez regresó a la casa y abrió fuego contra sus ex compañeros, matando a dos e hiriendo a dos más.

Un testigo dijo a la policía que Pérez había dicho que las dos víctimas tenían que morirse, porque sabían demasiado, dijo la policía en la declaración jurada.