Camilo Catrillanca, de 24 años, murió tras ser baleado en la cabeza por policías que perseguían a ladrones de autos

El gobierno de Chile ha solicitado investigar la muerte de un joven de la etnia mapuche baleado en la cabeza cuando un comando policial perseguía a desconocidos que habían robado tres vehículos, en un hecho que provocó el jueves violentos incidentes en la zona indígena de La Araucanía.

La incursión de la policía, aún sin aclarar en la comunidad indígena al sur de Chile, ha generado en las últimas horas fuertes críticas contras las fuerzas de seguridad.

El ministro del Interior, Andrés Chadwick, dijo que Camilo Catrillanca, de 24 años, falleció tras ser baleado mientras iba en un tractor después de que la policía ingresara en un predio rural persiguiendo a delincuentes y supuestamente fueron recibidos con disparos.

“En este momento nuestro principal compromiso, y a ello estamos dedicados, es que se esclarezcan estos hechos a la brevedad posible y en forma total y completa”, dijo el ministro a periodistas al anunciar que se solicitó la designación de un fiscal de dedicación exclusiva para atender el caso.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, también dijo en su cuenta en Twitter que el gobierno “agotará medios para investigar verdad de lo ocurrido”.

La versión de la policía también sostiene que los agentes perseguían a delincuentes por robo de autos en terrenos indígenas.

Pero el hecho ha puesto fuego en el extenso conflicto de la etnia Mapuche con el Estado por el reclamo de tierras ancestrales.

“La policía lo asesinó al interior de la comunidad y de ahí lo llevaron al consultorio, pero ya no pudieron hacer nada. Lo asesinaron, así de simple”, dijo el portavoz de la comunidad de Temucuicui, Jorge Huenchullán.

Chadwick ha intentado separar las cosas, diciendo que se trató del enfrentamiento a un delito común que no guarda relación con el histórico conflicto.

Violentas protestas

En la noche del jueves encapuchado levantaron barricadas encendidas, obstaculizaron el tránsito y se enfrentaron con piedras a la policía.

La agencia Reuters reportó que dos autobuses del transporte público y un par de camioneras fueron quemadas. Incidentes similares se repitieron en ciudades del interior como Temuco, en el sur, y Valparaíso, al noroeste de Santiago.

También centenares de personas se congregaron en una simbólica plaza de Santiago para protestar por la muerte de Catrillanca en una manifestación no autorizada que fue dispersada por la policía con gruesos chorros de agua y profusos gases lacrimógenos.

La radio local Cooperativa informó que hubo varios enfrentamientos entre desconocidos y miembros del “Comando Jungla”, un grupo de policías entrenados en Colombia.

Se registraron además ataques incendiarios que destruyeron una vivienda, un templo evangélico y un complejo turístico. Se reportaron además cortes de caminos y una comisaría fue ataca a piedras.

FUENTE: VOZ